Error de prohibición
Error de prohibición: Cometer un delito sin saberlo
23 enero, 2018

El Futuro del Compliance como Profesión Especializada

Formarse en Corporate Compliance

Hoy vamos a dar nuestra opinión sobre un tema de actualidad que lleva varios años sonando mucho en la profesión como es el futuro del Corporate Compliance.

Las empresas, ¿son los nuevos delincuentes?

Este término que apareció hace unos pocos años, no se refiere a una moda pasajera con un bonito nombre en inglés sino a una necesidad empresarial y a un nuevo campo de especialización penal. Su relevancia, además, se ha visto puesta de relieve con el numeroso y completo cuerpo jurisprudencial que nos ha ido dejando la Sala Segunda del Tribunal Supremo en los últimos tiempos.
Desde que una de las enésimas reformas del Código Penal vigente – concretamente la operada por la LO 5/2010, de 22 de junio – rompió el viejo principio penal por el cual no podían ser responsables criminalmente la personas jurídicas (societas delinquere non potest), se abrió un nuevo campo de especialización para abogados.

Nuevos delincuentes, nuevos clientes

No es de extrañar que, dado que es una cuestión que atañe al derecho penal, todos los despachos con perfiles procesalistas se lanzaron desde el nacimiento de esta nueva vía de negocio a tratar de hacerse con el mercado.
Con el tiempo, no han sido estos despachos quienes parecen haberse hecho con este nuevo nicho que ha sido ocupado por abogados de empresa (ya sea a través de las grandes firmas, o por los mismos servicios jurídicos de las grandes empresas).

No deja de ser curioso que en este nuevo campo de especialización penal parezca que los abogados penalistas no tienen cuota de mercado.

Nuevos clientes, ¿nuevos abogados?

Pero esta conclusión por la que algunos no ven espacio para los “verdaderos” penalistas en el mundo del compliance es errónea y se ve con claridad si analizamos los distintos perfiles de abogados que trabajan en estos momentos el Corporate Compliance:

Abogados adscritos a los departamentos jurídicos de las empresas.

Es cierto que estos departamentos suelen tener una práctica diaria en el ámbito civil y mercantil.
Hasta ahora nunca necesitaron un perfil penalista, pero si una empresa tiene entidad para tener sus propios abogados es de cajón que los utilicen, cuanto menos, para supervisar sus planes de compliance, antifraude, protección de datos,…

Abogados que trabajan para los grandes despachos.

Estas firmas sí suelen tener departamentos penales y su principal activo es poder resolver con eficiencia cualquier problema que les plantee alguno de sus clientes (generalmente grandes y medianas empresas) que requerirán especialistas en Corporate Compliance.

Abogados penalistas pata negra.

Estos abogados suelen estar en despachos especializados y la práctica ha demostrado que es muy difícil que les encarguen la redacción o supervisión de los planes de compliance.

Esto tiene una razón y es que las empresas que, hasta ahora, han hecho estos planes: o tienen sus propios letrados, o han acudido para su elaboración a su despacho de confianza (generalmente mercantilista).

Son estos profesionales los menos optimistas en este momento con esta nueva rama de especialización pero en realidad el nicho de mercado también existe para ellos por dos razones:

1) La implantación de estos planes a día de hoy está en proceso y sólo están plenamente integrados en las grandes organizaciones y estas son el target de los grandes despachos. Estamos seguros de que estos despachos más pequeños accederán a su parte del pastel cuando se empiecen a introducir los planes de compliance en el mundo de las PYMES. Y no dudéis de que las pequeñas empresas también los elaborarán en el futuro pues se juegan mucho en ello.

2) Todo procesalista deberá conocer a la perfección en qué consiste el funcionamiento de los planes de compliance y su normativa pues de ello dependerá el éxito de la defensa de sus futuros clientes (las empresas) en los litigios que se avecinan por estos delitos. Es más, puedo asegurar que este conocimiento, a día de hoy, permite desarrollar defensas muy eficaces ante unos funcionarios (abogados del Estado, jueces y fiscales) todavía no suficientemente especializados en la materia.

¿Es entonces una profesión especializada?

A la vista del mercado no me cabe ninguna duda de que no estamos ante una moda pasajera sino ante una profesión especializada con el nacimiento de los conocidos compliance officers que son absolutamente necesarios para la supervivencia de las empresas.

Y sí, lo digo claro, no estamos ante una multa dura como la que podría generar una incumplimiento de una política de protección de datos sino que nos encontramos ante la posibilidad de que una empresa sea condenada a dejar de existir por no haber tenido un plan de compliance. ¿Alguien cree de verdad que una empresa se puede exponer a su muerte y desaparición por las malas acciones de un empleado cuando la ley sólo le exige cumplir con el Corporate Compliance para poder evitarlo?

Además de esta especialización orientada propiamente a los compliance officer, los despachos procesalistas deberán tener abogados expertos en esta área si quieren tener como clientes a las empresas acusadas de cometer delitos (clientes que, por cierto, ningún despacho en su sano juicio rechazaría).

Posibilidades de formación

Para poder trabajar para las empresas en cualquiera de los campos descritos necesitaremos reciclarnos, puesto que este campo es totalmente novedoso y el Tribunal Supremo se ha encargado de establecer unos principios propios para la materia (tal y como ya dije ya en otro artículo).

Por otro lado, lo bueno de que esté de moda el compliance, es que existe un enorme mercado de formación donde podremos elegir en función de nuestras necesidades.

Yo os voy a dejar unas recomendaciones donde he aplicado un filtro fundamental, que se trate de formación para profesionales. Así:

– Excluyo los típicos Máster o Cursos Superiores que venden en la Universidad para recién licenciados y en los que detrás no hay verdaderos profesionales del sector. Todos sabemos la diferencia entre el humo teórico y el verdadero valor de formarse con expertos que te explican cómo salir de los problemas más frecuentes que se te platearán en el mundo real.

– Ligado también con el anterior punto he excluido también aquella formación que no te permita trabajar puesto que ante todo somos profesionales. Mi teoría es que si el público objetivo de un curso son personas en el paro, mal asunto.

– Sobre todo he primado la experiencia y la experiencia de profesores y ponentes (sí, lo sé, he puesto dos veces experiencia).

Dicho esto ahí van mis recomendaciones:

1) Formación completa y especializada

Si quieres convertirte en un experto y no tienes conocimientos previos no te queda otra que hacer un curso de formación en Corporate Compliance.

2) Formación puntual en campos concretos

Si sólo quieres especializarte en una parte (por ejemplo, eres abogado procesalista o requieres especialización en normas ISO) te recomiendo algún curso monográfico de Compliance Penal.

3) Asistencia a congresos del sector

Si ya recibiste formación antes y conoces la materia, lo mejor que puedes hacer es actualizarte en Seminarios y el más recomendable no es otro que el que se desarrollará en breve y que es, sin duda, el mejor del sector. Sí, estoy hablando del III Congreso Internacional de Compliance.

Conclusión

Para terminar y a modo de resumen diré que no estamos ante una moda sino ante unos nuevos clientes en el mundo penal, las empresas.

Son un cliente que estoy seguro ninguno queremos rechazar y, por eso, debemos de formarnos y aprovechar el momento puesto que no siempre es tan fácil encontrar una buena oferta formativa como la que se ofrece en estos momentos.

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